Mensaje de monseñor Fassi para el Día del Padre

Estamos celebrando el Día del Padre.
San Pablo nos dice en una de sus cartas que Jesús es la imagen de Dios Padre, entonces podemos pensar que en los ojos de Jesús la gente podría vislumbrar la mirada de Dios Padre; en el rostro bondadoso y atento de Jesús, la gente podría observar el rostro misericordioso del Padre Dios.
Todo en Jesús era un reflejo de su Padre; por ejemplo cuando Jesús se encontraba con alguien necesitado de alguna curación, de alguna bendición, él siempre empezaba preguntándole: “¿Qué puedo hacer por vos?”, siempre comenzaba con una pregunta: “¿Qué necesitás?”.
A veces la necesidad era evidente, como el ciego de nacimiento o la mujer encorvada, o la mujer que necesitaba ser escuchada porque su hija estaba enferma.
Jesús siempre preguntaba porque no se apuraba a interpretar la necesidad de los hijos de Dios, le gustaba preguntar para que cada hijo, pudiera expresar ante Dios, su Padre, su honda necesidad.
De esa manera, al ser escuchado, el hijo sentía que su necesidad era real, era importante, y era escuchada y valorada por el Padre Dios, por eso Jesús siempre preguntaba.
Qué lindo que es cuando un papá tiene un buen diálogo con su hijo o con su hija, y le pregunta: “¿Qué puedo hacer por vos? ¿Qué necesitás?”.
Son preguntas que a veces flotan en el aire porque se supone que existen, pero que bien que les hace a los hijos, escuchar eso del padre, que bien que a nosotros nos hace como hijos escuchar eso de nuestro propio padre, y pensar que nuestro Padre Dios está atento a esa expresión de necesidad nuestra.
Queridos padres, les deseamos un excelente día. Que en este día el Dios Padre los entusiasme para ser reflejo de la Misericordia del Padre Dios y que puedan estar así, atentos a las necesidades de sus hijos, y que sea justamente eso, la plenitud de sus vidas; que siendo padres, como el Padre Dios, sean felices.
¡Feliz Día del Padre!