Mensaje de monseñor Martín Fassi para el Viernes Santo

Viernes Santo: siempre lo recordamos como un día de dolor, del dolor y el sufrimiento de Jesús por nosotros. Pero, el Viernes Santo es el día del amor; es el día de la entrega; es el día que Jesús nos muestra que su máximo esplendor, su capacidad de amar al hombre, a la humanidad entera y al respeto y amor que tiene Dios por nuestro mundo y nuestra humanidad; tanto es así que nos ha dado lo mejor, a su Hijo.

Hoy es el día Viernes Santo en que, aprovechando que es feriado, se nos invita a detenernos un ratito para pensar la entrega generosa de Jesús, y para escuchar en lo profundo de mi corazón la invitación que Jesús me hace a entregarme al otro, descubrir -como dice Papa Francisco-, que el otro es un don para mí y recordar que la relación con el otro, la justa relación con las otras personas, parte de descubrir al otro con todo su valor, respetar al otro con toda su dignidad y entender que el otro es un valor que está ahí para ser respetado. Al mismo tiempo el otro es un Don para mí, porque nadie puede vivir la vida solo, sino gracias a la entrega del otro y gracias a nuestra entrega hacia los otros.

Viernes Santo es el día en que se nos invita a seguir a Jesús.

¡Cómo nos gusta ir al Vía Crucis! ¡Cómo nos gusta ir caminando detrás de esa cruz!

Hay algo que nos hace sentir comunidad, que nos hace sentir el pueblo que sigue al Señor Jesús, porque creemos que por el camino de Jesús, se pueden ir transformando las cosas, con esa exigencia, que es la exigencia del amor, que es la exigencia de entregarse, que es un amor que se va concretando y se va transformando a lo largo del tiempo.

El amor no siempre está capacitado para dar respuestas rápidas; el verdadero amor es el que es capaz de sostener las transformaciones a lo largo del tiempo.

Jesús en tres días entregó la vida, murió y resucitó, pero le llevó casi treinta años empezar a formar su corazón para estar a punto para poder entregarse. Por eso el amor exige tiempo, exige cuidado; exige reflexión.

Hoy es Viernes Santo, te invitamos a que pares un ratito, pienses en la entrega de Jesús y pienses cuál es la invitación que estás recibiendo para entregarte a los demás, sabiendo que los demás para vos, son un Don y son un valor.