Mensaje de Monseñor Fassi para el Día del Párroco y de todos los Sacerdotes

Hoy se habla mucho del cuidado, del cuidado de las personas, del cuidarnos los unos a los otros, del cuidado como un gran signo de la presencia del Reino.
“Cuídalo y lo que gastes demás yo te lo pagaré al regreso”, dice monseñor Fassi, parafraseando la parábola del Buen Samaritano; continuando con ese relato, y resaltando la importancia de saber cuidar: “Cuidar al otro como prójimo, como el Buen Samaritano, superando los prejuicios culturales, religiosos o políticos, y ver al otro como un ser confiado a mi cuidado”.
El Obispo también enfatizó en la importancia de: “Cuidarnos como hermanos, los unos a los otros, en igualdad de condición; cuidarnos como amigos, como hacían María, Marta, Lázaro con Jesús a quien cuidaban como a un amigo, le daban descanso, lo recibían en su casa, le daban un lugar donde poder reposar; cuidar como padre, como hace Jesús con sus discípulos, a quienes cuida como maestro, a quienes también reprende, como hizo con Pedro, sabiendo que límite es parte también del cuidado”.
“Cuidar como padre significa ayudar a crecer al otro, ayudar a que brille con luz propia, evitando los extremos: el paternalismo que no te deja crecer, o el otro extremo que es la indiferencia, de que crezca y se arregle por sí mismo”, expresó monseñor Fassi, quien en el mismo sentido agregó: “Paternalismo que en nuestro caso significa clericalismo o la excesiva libertad que no me involucra y me deja indiferente, y que otro se ocupe de él”:
Hacia el final de su mensaje monseñor Fassi dijo: “Esto del cuidado del cuidado es una invitación a ser muy finos, muy cuidadosos, para que no se nos escape ninguna actitud que no sea evangélica y para que estemos atentos a toda actitud evangélica, qué buena manera de ser pastores”, y agregó que: “Dios, nuestro Padre, que es el que cuida de todos sus hijos, los cuida a ustedes también queridos sacerdotes; Jesús nos cuida a todos como un buen pastor”.