Celebramos la presencia del Señor en la Eucaristía.

El sábado 22 de junio celebramos la Fiesta del Cuerpo y la Sangre del Señor en el Colegio Marín; al encuentro fuimos más de 2.500 personas de todas las comunidades eclesiales de los cuatro Partidos de la Diócesis, Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.

Monseñor Ojea se refirió en su homilía al milagro de la multiplicación de los panes y los peces como el “milagro de la desproporción” frente al que la lógica del Evangelio: “se presenta como una lógica mucho más realista que la de los Apóstoles, que es la lógica nuestra de siempre, la lógica del sálvese quien pueda”, en ese sentido profundizó diciendo: “Ese es nuestro gran drama, el drama que se acerca cada vez más a nuestra conciencia cristiana, evangélica: la inclusión, ¿por qué no todos?”.

“El Señor Jesús se entrega, se parte y se comparte en cada pan que Él había multiplicado” expresó el Obispo, y siguió diciendo: “Este es el milagro de las manos, Él bendice, acaricia, sana, levanta, lava los pies, enseña sus heridas, las manos de Jesús, manos omnipotentes que vinieron con el deseo de que todos podamos disfrutar y comer de ese pan, no unos pocos sino todos, los malos, los buenos, los chicos, los grandes, las familias, todos”.

Hacia el final de su mensaje el Obispo dijo que: “El Evangelio es una invitación a la generosidad y a la creatividad y a la inteligencia. ¿Cómo podemos hacer?, ¿cómo podemos hacer Señor para que todos puedan y no sólo algunos? Es el gran desafío que tenemos como cristianos”.

La celebración de la Santa Misa, la Adoración Eucarística y la procesión fueron estuvieron acompañados por los coros de la Pastoral de la Música de la Diócesis de San Isidro.

El encuentro culminó con un gran compartir para el que cada comunidad contribuyó con tortas y pastelitos.